Biden exige respetar su victoria y Trump insiste en hablar de fraude


El presidente saliente sigue negando su derrota en las elecciones de hace tres semanas; una actitud que no tiene antecedentes. Y lo hace aún cuando el lunes dio luz verde para la transición hacia la asunción de su sucesor el 20 de enero.

Joe Biden advirtió el miércoles que los estadounidenses no aceptarán que se desconozca su victoria en las elecciones presidenciales mientras que Donald Trump siguió denunciando sin pruebas un supuesto fraude e instó a sus partidarios a «revertir» el resultado de los comicios.

Los estados clave han estado certificando sus resultados a favor del exvicepresidente demócrata. Una a una, las acciones legales del equipo de Trump fracasan, a veces rechazadas con impaciencia por los jueces por falta de mérito. Pero Trump no cede.

El presidente saliente sigue negando su derrota en las elecciones de hace tres semanas; una actitud que no tiene antecedentes. Y lo hace aún cuando el lunes dio luz verde para la transición hacia la asunción de su sucesor el 20 de enero.

En una escena curiosa, el mandatario republicano habló este viernes por el altavoz del teléfono, sostenido por su abogado Rudy Giuliani, a senadores republicanos de la legislatura estatal de Pensilvania.

«Trump, Trump, Trump», gritaba el público.

«Tenemos que revertir la elección», dijo el presidente. «Hicieron trampa. Fue una elección fraudulenta», apuntó, repitiendo varias teorías de conspiración que han sido rechazadas en tribunales en todo el país.

Los resultados de Pensilvania, un estado clave para determinar el desenlace de la votación, fueron certificados oficialmente el martes a favor de Biden.

Ningún fraude masivo quedó demostrado, y Biden se encamina a ser declarado el 46° presidente de Estados Unidos el 14 de diciembre, cuando se reúna el Colegio Electoral que constitucionalmente determina al ganador de la Casa Blanca.

Casi al mismo tiempo que Trump, Biden habló desde su feudo en Wilmington, Delaware. «En Estados Unidos, tenemos elecciones íntegras, justas y libres, y luego respetamos los resultados».

«La gente de esta nación y las leyes del país no aceptarán otra cosa», añadió.

Biden procuró nuevamente marcar sus contraste con Trump. En tono presidencial, pronunció un discurso a la nación en la víspera del Día de Acción de Gracias en el que llamó a poner fin a la «sombría temporada de divisiones» en el país.

Biden no mencionó a Trump por su nombre, pero se refirió claramente a la negativa del presidente a aceptar los resultados de las elecciones.

El presidente electo dijo que la pandemia de covid-19 ha exacerbado las divisiones políticas en Estados Unidos y pidió unidad.

«Nos ha dividido. Nos ha enfurecido. Y nos puso uno contra el otro», dijo. «Sé que el país se ha cansado de la pelea». «Pero debemos recordar que estamos en guerra con un virus, no entre nosotros».

Ningún fraude masivo se ha demostrado durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Y Trump aparece cada vez más aislado, tanto desde las filas de su partido Republicano como entre las grandes voces mediáticas conservadoras, en su «lucha» contra el resultado oficial.

Poco antes, Trump había anunciado en Twitter el indulto de su exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, quien se declaró culpable en 2017 de mentir al FBI sobre sus contactos rusos.

Equipo de gobierno

A pesar de su negativa a reconocer abiertamente que perdió, Trump autorizó el lunes por la noche la apertura del proceso de traspaso de mando previsto por ley. Y aunque el presidente saliente y el entrante todavía no se han hablado, Biden se encamina hacia la Oficina Oval de la Casa Blanca.

El visto bueno del gobierno de Trump permitió que el equipo de Biden comenzará a recibir información de primera mano de la administración saliente.

Esto es crucial para permitir que el demócrata organice su llegada a la Casa Blanca sin demasiados contratiempos mientras el país se enfrenta a varias crisis: la pandemia de covid-19, que ha dejado más de 260.000 muertos y devastado el economía, pero también un movimiento histórico de protesta contra el racismo.

Las primeras reuniones sobre el covid-19 tienen lugar el miércoles, según el equipo de Biden. Y el presidente electo debería finalmente tener acceso a información de inteligencia clasificada el lunes.

Es costumbre en Estados Unidos que el futuro mandatario esté al tanto de estas sesiones informativas diarias poco después del anuncio de su victoria.

«No vamos a llegar tan tarde como pensamos», había dicho Biden en NBC el martes, señalando que todavía tiene dos meses para prepararse.

«Estados Unidos está de vuelta» en el escenario mundial, aseguró Biden el martes, al presentar los primeros grandes nombres de su futuro gobierno.

Entre los nominados se contó Antony Blinken, un exalto funcionario de la administración de Barack Obama, de la cual Biden fue vicepresidente, a quien eligió como el próximo jefe de la diplomacia.

La próxima semana se anunciarán nuevos nombres importantes en el gobierno de Biden incluido su equipo de economía.