El G7, una reunión informal de grandes potencias

Ursula von der Leyen, Emmanuel Macron, y Charles Michel durante una reunión de coordinación de la UE antes del inicio de la cumbre del G7 en Carbis Bay

El G7, que este fin de semana celebra en el suroeste de Inglaterra su primera cumbre en dos años, es un grupo informal de grandes potencias creado en 1975, inicialmente para hablar de economía y que fue ampliando su alcance.

Suele abordar temas como la paz, el medio ambiente y la seguridad, y este año debe dedicar un lugar importante a la pandemia de coronavirus.

La cumbre de 2020, prevista en Estados Unidos, fue cancelada debido a la crisis sanitaria mundial. La reunión se celebra anualmente en el país que tiene la presidencia rotatoria. Los miembros del G7 son Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido.

La última edición se celebró en agosto de 2019, cuando los jefes de Estado y de gobierno se reunieron en Biarritz, en el suroeste de Francia, en un contexto de fuertes tensiones entre el entonces presidente estadounidense Donald Trump y sus aliados occidentales.

Aunque las reuniones suelen terminar con una declaración conjunta, el ambiente entre los países miembros es a veces tenso, como en 2018 en Canadá, cuando Trump se negó a firmar las conclusiones que, sin embargo, había aceptado.

Reino Unido 'posbrexit'
La cumbre de este año se celebra del viernes al domingo en la costa inglesa, en la turística localidad costera de Carbis Bay.

Debe ser una oportunidad para que su anfitrión, el primer ministro conservador Boris Johnson, promocione su idea de una «Gran Bretaña global» posbrexit, destinada a propulsar la influencia internacional del Reino Unido tras su salida completa de la Unión Europea el pasado 31 de diciembre.

Los debates estarán dominados por las consecuencias de la pandemia, la recuperación económica y las campañas de vacunación, que tienen un ritmo desigual en diferentes partes del mundo.

El cambio climático también ocupará un lugar destacado en la agenda, antes de la celebración en noviembre de la COP26 en la ciudad escocesa de Glasgow.

Entre las prioridades de la presidencia británica estarán también reforzar la cooperación comercial y el multilateralismo tras los años Trump y mejorar el acceso de las niñas a la educación.