Diez regiones del país superaron sus niveles históricos de lluvias este año


El Senamhi tiene registro de las tormentas más duras y las que más golpearon.
Diez regiones del país superaron en 2024 sus niveles históricos de lluvias en los últimos 30 años, según un informe especializado que brindó a La Razón el Servicio nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi)
"Este año la temporada de lluvias ha sido más intensa, incluso superior a los registros que teníamos de los últimos 30 años. En esta gestión han llegado a superar sus cifras normales en 10 regiones", sostuvo la pronosticadora del Senamhi Gielda Mamani.
La zona con mayor incremento resultó ser Chimoré, en el trópico cochabambino. Su registro de 30 años era de 317 milímetros por metro cuadrado, pero en la gestión 2024 ascendió a 543. Un dato significativo ya que en esta región no suelen registrarse lluvias de mucha intensidad.
La población beniana de Riberalta le sigue en el índice de mayor registro pluvial en este año con 285,2 milímetros, siendo que su nivel hasta el año pasado llegaba a 285. También en el Beni, hay dos regiones con altos números como la capital Trinidad cuyo récord asciende a 267,5 y Guayaramerín marcó 246,6, según los datos.
La Paz, que resultó ser el departamento más golpeado por las inundaciones en este 2024, registraba 83,8 y en esta gestión llegó a 159 milímetros por metro cuadrado. Mientras que El Alto pasó de 104,7 a 143.
Después aparece la ciudad de Cochabamba con 131,5 y su cifra anterior estaba en 101,6. Oruro ciudad alcanzó los 89,5 milímetros y en la zona del aeropuerto su registro fue de 81,9.
Finalmente, Uyuni, en el departamento de Potosí, registró 53,2, un récord que superó la cifra de 50,9 que tenía antes de los fenómenos naturales de este año.
El informe de estadísticas meteorológicas "Clima y Atmósfera de 2023 en ciudades capitales y El Alto", del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestra que, en los últimos cinco años (de 2018 a 2022) había caído 28% menos de milímetros (que equivale a un litro por cada metro cuadrado) de lluvia en el país. En 2018 cayó 9.941 milimetros (mm) de lluvia y en 2022 la cifra se redujo a 7.192; es decir hubo 2.749 mm menos.
De acuerdo con los datos del viceministerio de Defensa Civil, a la fecha las lluvias e inundaciones afectaron a 443 comunidades; 110 municipios de los que 18 se declararon en zona de desastre municipal y 10 en emergencia.
Asimismo, se reportan más de 36.000 familias afectadas, 483 viviendas dañadas y 46 muertos, incluido el obrero que falleció mientras operaba maquinaria en el río Aruntaya de Irpavi II, y el último de Achumani, en La Paz.
Las lluvias de este febrero superaron el récord histórico de los últimos 30 años, según el secretario municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades (SMRGV), Juan Pablo Palma.
La autoridad edil reiteró que este fenómeno extraordinario, de seguir a este ritmo, podría superar los récords históricos de lluvias en el mes de febrero de toda la historia del municipio de La Paz.
La Paz fue la que más sufrió por los efectos climáticos en esta gestión. Se registraron eventos que colapsaron la urbe como la caída de un muro gigante en la zona de Sopocachi, el deslizamiento en Jinchupalla, sifonamiento en Obrajes, los desastres en el norte paceño, entre otros eventos de alto riesgo.
A nivel nacional son nueve departamentos en alerta naranja, 274 municipios, un departamento, Pando, declarado en desastre departamental; 18 municipios declarados en desastre municipal, de los cuales 10 son de La Paz y otros 10 municipios estan declarados en emergencia municipal.
Las lluvias traen consigo recuerdos que dejaron luto y zozobra en el país en otros años.
Al momento, el departamento paceño sufrió mayores consecuencias de precipitaciones y es que se mantiene en peligro de sufrir esos eventos, le sigue Cochabamba, Potosí, Pando y Santa Cruz, señaló Defensa Civil.
Ante los incidentes de 2024 surgen las dudas por el desempeño de los sistemas de alerta. El director de Hidráulica e Hidrología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Juan Antonio Luna, consideró que los sistemas de alerta temprana por lluvias y desastres no funcionan de manera precisa en Bolivia. Recomendó radares y la compra de datos satelitales en tiempo real.
Dijo que los efectos climáticos que ya se cobraron vidas a escala nacional se pudieron prevenir con la correcta intervención y preparación de los técnicos responsables que manipulan equipos.
"Hay que considerar que este efecto meteorológico podía haberse prevenido, tiene que ver con la capacidad de alerta de los técnicos que tenemos en el país", señaló Luna, experto en este tema.
Después del trágico 4 de marzo de este año, en el que un obrero falleció en el río Aruntaya de Irpavi II, la Alcaldía de La Paz señaló que el sistema de monitoreo no funcionó adecuadamente debido a su instalación fuera del punto del desastre en cuestión.
DESASTRES
En Pando hubo un episodio trágico por la crecida del río Acre. A principios de 2015, las lluvias e inundaciones dejaron más de 18.000 familias afectadas, 27 fallecidos y miles de hectáreas de cultivos perdidas a lo largo de los 73 municipios que estaban declarados en emergencia; según un reporte del entonces gobernador pandino, Edgar Polanco.
La principal región afectada fue Bolpebra, una localidad amazónica de Bolivia, ubicada en la provincia Nicolás Suárez del departamento de Pando y situada a 110 km de la ciudad de Cobija.
El Río Acre ocupa un 3% del departamento pandino, al norte del país, con una superficie de 1.776 kilómetros cuadrados de extensión, según reportes oficiales.
Una mazamorra ocasionada por el aluvión del río Taquiña, el 6 de febrero de 2018, acabó con la vida de cinco personas, que murieron enterradas, además, más de una centena de casas resultaron afectadas y animales muertos.
El desastre ocurrió en Molle Molle Noroeste y Manzano 78 en Tiquipaya. En 2020, un evento similar afectó a las mismas zonas.
El martes 19 de febrero de 2002, La Paz sufrió uno de los mayores desastres de su historia. Una temible granizada que cayó por más de 40 minutos dejó luto y zozobra en la sede de Gobierno.
El temporal se desató como a las 14.00 de aquel "martes negro", las calles y principales avenidas paceñas se inundaron rápidamente transformando la urbe en ríos con lodo y escombros que se llevaron consigo a los peatones. La calle "Honda", cerca de la popular plaza San Francisco, se transformó en bóvedas que atraparon a las personas y que murieron abrazadas en ese céntrico lugar paceño.
Las autoridades midieron una intensidad de precipitación de 41 milímetros por hora desde las 14.20 hasta las 15.45, superando la precipitación que se produjo en 1976, cuando se registró 32 milímetros por hora. Las elevaciones de granizo alcanzaron alturas de hasta tres metros, especialmente en el centro urbano comercial.
Según el balance que brindó el Gobierno, horas más tarde, 67 personas fallecieron en las calles inundadas de La Paz.
El peor desastre para Santa Cruz sucedió entre 2006 y 2007. Las intensas lluvias, crecidas de ríos, desbordes y derrumbes ocasionaron una catástrofe incluso mayor a la del turbión del año 1983.
En aquel evento natural de hace 17 años, el registro de damnificados alcanzó la cifra de 14.253 familias, según la evaluación del Servicio de Encauzamiento de Aguas del río Piraí (Serapi).
Un mes de intensas precipitaciones pluviales provocaron la subida descomedida del caudal del río Grande que ascendió a 5,5 metros que en su nivel máximo de estación no superaba cuatro metros.
Los medios de comunicación retrataron un hecho que rebasó fronteras: el rescate al equipo de fútbol Sport Boys que quedó atrapado en medio de la playa cuando realizaba sus entrenamientos de pretemporada. La oportuna intervención del grupo SAR de Defensa Civil permitió que los deportistas salgan ilesos del turbión que afecta la capital oriental y generó deterioros en el casco viejo.
El río Acre supera sus límites y deja a Cobija bajo el agua
Uno de los hechos más significativos en la temporada de lluvias se registró en el departamento de Pando y su capital Cobija. Las aguas del río Acre dejaron a la ciudad bajo el agua, su nivel del caudal llegó hasta 17 metros, un hito para esta región.
"Es un hito lo que sucedió en Pando, todo el municipio de Cobija estaba bajo el agua, cuando ya vino el golpe se declaró en desastre municipal por la crecida desmesurada del río Acre"; dijo el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, en un contacto con La Razón.De hecho, Cobija atravesó una de sus mayores inundaciones en los últimos años. El miércoles 28 de febrero, la Unidad de Gestión de Riesgo registró un nivel histórico del Acre, ya que ascendió hasta los 17 metros, una cifra histórica que supera a la de 2015 cuando subió a 15,5 metros.
Las imágenes televisivas mostraron como el nivel del agua casi llegaba a la cima del imponente puente de la Amistad que une a esta capital con la región de Brasilea, en Brasil.
La situación obligó a la alcaldesa de Cobija, Ana Lucía Reís, a declarar zona de desastre a la capital del departamento de Pando. Según datos del Gobierno Autónomo Municipal, 220 familias resultaron damnificadas, 920 de ellas afectadas y más de 3.700 personas tuvieron que abandonar sus hogares. Además, 16 barrios y tres comunidades quedaron bajo el agua.
La granizada que cayó sobre la urbe en 2002 y que dejó un saldo de 67 personas fallecidas.
El Estado nacional reportó que las autoridades municipales recién tomaron medidas y acudieron a la intervención gubernamental cuando la situación era ya muy grave.
"Cuando la capitanía de puerto, que mide los niveles de los ríos, empezó a emitir las primeras alertas de la crecida desmesurada del río, los equipos técnicos del gobierno municipal recién comenzaron a tomarlo enserio y activaron sus mecanismos de respuesta y en coordinación con todas las instituciones descentralizadas empezaron a hacer una evacuación pormenorizada, pero cuando ya vino el golpe", acotó Calvimontes.
En estos días, comenzó a bajar el agua en la ciudad. Las tareas de inspección continúan en la zona para medir los daños.