La UMSA advierte crisis hídrica y Epsas pide 'no especular'

Al 24 de julio, 10 represas tienen en promedio 74,6% de reservas de agua


La represa de Incachaca cuenta con 4.567.765 m3 de agua, es el 88,46% de su capacidad.

La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), a través del Instituto de Hidráulica e Hidrología, advirtió una posible crisis hídrica, debido al fenómeno climatológico El Niño, que, según dijo su titular, generará escasez de agua en La Paz entre 2023 y 2024.
Edson Ramírez, responsable de esa unidad, basado en un estudio, señaló que hay un 55% de probabilidad de que El Niño este año "sea de gran intensidad" y que eso causará un déficit de lluvias, principalmente en el altiplano.
"Es una nueva variable que debemos considerarla. Y considerar que ahora tenemos que avizorar no solamente el abastecimiento de agua para la gestión 2023, sino también para 2024", agregó.
De confirmarse tal situación, adelantó Ramírez, podría presentarse una crisis hídrica comparable con la ocurrida en noviembre de 2016, cuando la escasez de agua obligó a la empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) a efectuar un racionamiento en 94 barrios de La Paz.
Crisis hídrica
Ramírez consideró que "estamos ante un escenario similar" a ese periodo, por lo que dijo que es "de suma importancia" la implementación de un plan de contingencia para aminorar los efectos de la falta de agua.
El informe de esa casa de estudios superiores fue presentado en un simposio sobre el agua, en el que, además, participaron algunas instituciones, la Alcaldía de La Paz y actores políticos.
La falta de lluvia y la provisión del líquido elemento, como se vio en anteriores periodos, amenaza, principalmente, la salud de las personas; pero, además, genera una caída de la producción de alimentos y eso termina afectando la economía, por el incremento de precios en ciertos productos.
Sobre el tema, la senadora de Comunidad Ciudadana (CC) Cecilia Requena dijo que es necesario un plan estructural para la prevención de este tipo de eventos y pidió que el Estado ponga en marcha un plan de contingencia.
"Así como el Estado tiene políticas monetarias, políticas fiscales, políticas energéticas, tiene que tener una política de seguridad hídrica, que en última instancia es la vida misma", reclamó.
Epsas
En medio de la alerta por la falta de lluvias en el año y la posible amenaza de escasez, Epsas hizo pública la información sobre la cantidad de reservas de cada una de las represas que proveen a zonas de La Paz, El Alto y otros municipios de la metrópoli.
Hasta el 24 de julio, el caudal de agua contenida en las 10 represas que cuentan La Paz y El Alto alcanza a un total de 40.597.152 m3 y tienen una capacidad promedio del 74,6%.
Las tres represas con mayor cantidad de agua son Tuni, con 13.990.316 m3, 56,77% de su capacidad total. Mientras que la represa Hampaturi Alto cuenta con 5.702.993 m3, 94,34%, e Incachaca, que tiene 4.567.765 m3, 88,46%.
Represas
En menor proporción, están Milluni, con 3.486.363 m3 y el 41% de capacidad; Jankokhota, con 2.884.206 m3, 90,57%; Pampalarama, con 2.802.771 m3, 95,33%; Ajuankhota, con 2.734.651 y una capacidad de 76,02%.
Cierran la lista las represas de Hampaturi, con 1.569.577 m3, que concentra el 51,91% de su capacidad; Chacaltaya, con 1.561.642 m3 y un volumen del 57,50%, y, finalmente, la represa Alpaquita, con un caudal de 1.296.867 m3 y un 93,47% de su capacidad.
Por lo expuesto, el interventor de Epsas, Jaime Gutiérrez, pidió "no especular" con la provisión de agua potable. Sin embargo, recomendó cuidar el agua y "ser más conscientes" en su uso.
Desde la Alcaldía de La Paz y otras instituciones impulsaron desde hace tiempo el uso correcto del líquido elemento. Apuntaron, principalmente, a los lavados de autos como "derrochadores".
Según reportes oficiales, desde abril de 2022 el altiplano sufre una sequía, agravada por el déficit de lluvias en la temporada reciente.
Las 10 represas de La Paz se alimentan de agua del deshielo y también de las lluvias.