Triunfo de la resistencia y Revolución Bolivariana


El pueblo revolucionario y organizado de Venezuela y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana han dado nuevamente un ejemplo histórico en la defensa del proceso democrático antiimperialista y de construcción socialista, demostrando que no existe poder que sea capaz de doblegar los ideales y proyectos construidos desde las entrañas sociales y culturales de América Latina y el Caribe, bajo el liderazgo político-militar del comandante Hugo Chávez Frías primero, y continuado con la conducción del presidente Nicolás Maduro Moros.

La criminal acción del imperialismo norteamericano, al señalar el gobierno de Barack Obama que Venezuela es un peligro a su "seguridad nacional", ha desatado una campaña de más de 10 años que transitó desde la conspiración, el golpe de Estado, la invasión militar, la manipulación mediática, la formación de un gobierno títere a la cabeza de Juan Guaidó y otras actividades desestabilizadoras que se profundizaron con el bloqueo y el embargo económico, comercial y financiero, que significó el robo descarado de millones de barriles de petróleo, de refinerías e infraestructura de hidrocarburos instaladas en los Estados Unidos, de depósitos millonarios en la banca usurera internacional e inclusive de toneladas de oro realizado por el carcomido imperio de Inglaterra.

Ahora Venezuela ha conseguido revertir los efectos de esta guerra híbrida y de amplio espectro; ha desarrollado endógenamente su capacidad productiva manufacturera, agrícola, industrial, recuperando su economía, asegurando la participación popular con las misiones y las brigadas, profundizando la conciencia, educación y organización de las masas populares alrededor del proyecto de liberación nacional.

Ha mantenido en alto los ideales bolivarianos de la integración y la unidad de América Latina y el Caribe y no ha cejado en su tarea de solidaridad con los pueblos y gobiernos nacionalistas y antiimperialistas de la Región, como los de Nicaragua, Bolivia, Cuba, Ecuador, Honduras y otros del Caribe. Las experiencias y avances de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) están más vigentes que nunca y las posibilidades de rehabilitar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) están abiertas, sobre todo con el ascenso de gobiernos de izquierda en el continente y el potencial triunfo de Lula en Brasil en octubre próximo.

Gabriel Boric, Gustavo Petro, Luis Arce, Andrés Manuel López Obrador, Alberto Fernández, Xiomara Castro y Pedro Castillo, entre otros, tienen en sus manos un legado muy poderoso, construido por la mirada estratégica del comandante Chávez en diálogo y debate con Fidel Castro, Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales, Néstor Kirchner, Lula da Silva, Dilma Rousseff, quienes juntos derrotaron al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), como instrumento del imperialismo, y abrieron los senderas de la revolución y la Segunda Independencia con la perspectiva de la plena integración de la Patria Grande en un contexto geopolítico internacional en el que la única viabilidad es la de las naciones-continente.

El reconocimiento y el triunfo bolivariano y chavista tiene, asimismo, su manifestación en el contexto mundial cuando el presidente Maduro desarrolla una relación abierta, horizontal y democrática con los gobiernos y líderes más importantes del planeta, como son Xi Jing Ping de China, Vladímir Putin de Rusia, Ayatolá Jamenei de Irán, Regep Erdogan de Turquía o Abdelmayid Tebune de Argelia, convirtiendo a Venezuela en un actor geopolítico internacional.

Las consignas fundamentales de soberanía, dignidad y unidad emancipadora de América Latina y el Caribe son las banderas más profundas de los pueblos de nuestra Región y Venezuela las levanta en alto.